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Mensajeros del Tiempo: El Vuelo Lírico de Alexandra Renteria Palacios
A sus 21 años, Alexandra Renteria Palacios no solo domina la gubia y el tórculo; ella captura ausencias. Lo que comenzó como una inquietud a los 12 años frente a un cuaderno de dibujo, se transformó en una vocación disciplinada que hoy encuentra su voz en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). Su obra, una amalgama de grabado, muralismo y fotografía, es un testimonio de cómo la academia y la herencia emocional pueden converger en una propuesta visual contundente.
La Memoria como Pigmento
La obra reciente de Alexandra nació de una herencia inmaterial: las historias de su abuela. En la cosmogonía familiar, los colibríes no eran simples aves, sino emisarios de quienes ya no habitan este plano. De forma casi mística, la presencia de estos seres comenzó a multiplicarse en la vida de la artista, convirtiéndose en el eje de una serie que recientemente habitó las paredes de un restaurante en Pachuca.
Aquel espacio, que funcionó como galería temporal, permitió que el arte de Renteria saliera de los circuitos tradicionales para encontrarse con lo cotidiano. La muestra fue una declaración de principios: frente a la tendencia del minimalismo global, Alexandra apostó por el estallido cromático de México, honrando la estética de la «casita mexicana» donde el color es el protagonista absoluto.
Técnica: La Precisión del Caos Controlado
La exposición destacó por una maestría técnica que elevó el grabado a una experiencia sensorial. Alexandra empleó variantes como el camafeo —utilizando placas ensambladas para dar profundidad— y el rodillo arcoíris, logrando transiciones de tinta que emulan el iridiscente plumaje del colibrí.
Cada pieza fue un ejercicio de paciencia irreversible: desde el boceto inicial hasta la talla minuciosa con gubias, donde cada milímetro restado al linóleo definía la luz de la obra. La integración de acuarela, chine-collé y transferencia litográfica permitió que sus grabados adquirieran una complejidad que desafía la naturaleza bidimensional del papel.
El Arte como Llamado a la Conservación
Para Renteria, la estética es estéril sin un mensaje. Su investigación reveló una realidad urgente: de las 15 especies endémicas de colibríes en México, varias se encuentran bajo amenaza. Así, cada grabado fue también una ficha biológica y una denuncia contra el uso esotérico de estas aves y el manejo incorrecto de bebederos.
La exposición, que culminó dejando un eco de conciencia en sus visitantes, no fue solo una muestra de talento joven, sino una invitación a la acción. A través de la representación fiel de especies y sus flores polinizadoras, Alexandra nos recordó que preservar el vuelo de un colibrí es, en última instancia, preservar la conexión con nuestra propia historia y con el equilibrio natural de nuestro estado.













